Solon, una plataforma de Mercatoria
Construya la ley que le sobreviva.
Para fundadores de ciudades chárter, zonas y nuevas jurisdicciones. Trabajamos con usted en la carta, en las instituciones que la llevan adelante y en la economía que la sustenta, y desde el primer borrador diseñamos para el día en que usted se haga a un lado.

Ambos bandos le confiaron la ley.
A comienzos del siglo VI a. C., Atenas estaba al borde de la guerra civil. La tierra estaba en manos de unos pocos. Los pobres la trabajaban para los ricos, y el arrendatario que no pagaba podía ser esclavizado junto con sus hijos. Muchos atenienses habían sido vendidos en el extranjero.
En 594 a. C., ambos bandos acordaron nombrar a Solón arconte y mediador, y pusieron la constitución en sus manos. Su primera ley, la seisachtheia, el sacudimiento de las cargas, canceló las deudas, prohibió los préstamos con garantía sobre la persona e hizo regresar a la patria a los ciudadanos que habían sido vendidos.
Los pobres querían un nuevo reparto de la tierra. Los ricos querían que todo volviera a ser como antes. No concedió ni lo uno ni lo otro, y cuando sus amigos lo instaron a hacerse tirano, se negó y lo dijo en sus versos. Plutarco cuenta que, cuando más tarde le preguntaron a Solón si había dado a los atenienses las mejores leyes, respondió: «Las mejores que estaban dispuestos a recibir».
La primera prueba de un fundador es la de Solón: reglas lo bastante justas para que ambos bandos las acepten, aunque a ninguno le entusiasmen.
Fuentes: Aristóteles, Constitución de los atenienses 2, 5, 6, 11, 12, en la traducción inglesa de F. G. Kenyon; Plutarco, Solón 13 a 16, en la traducción inglesa de B. Perrin.
Los derechos seguían a la cosecha, no solo al nacimiento.
Antes de Solón, escribe Aristóteles, los cargos se asignaban por nacimiento y riqueza. Solón clasificó en cambio a cada ciudadano según lo que su propia tierra producía en un año, en medidas de grano, aceite o vino. Mueva la producción para ver la clase de un hogar y lo que tenía a su alcance.
- La asambleaTodas las clases
- Los tribunales popularesTodas las clases
- Los cargos menoresDesde 200 medidas
- Los nueve arcontesDesde 300 medidas
- Los tesoreros de AteneaDesde 500 medidas
Dio al pueblo tanto poder como era suficiente, y sostuvo un fuerte escudo sobre ambos bandos, sin dejar que ninguno venciera injustamente.
Paráfrasis de los propios versos de Solón, que conservan Aristóteles (Constitución de los atenienses 12) y Plutarco (Solón 18).
Aristóteles señaló tres rasgos de la constitución de Solón como los más democráticos:
INingún préstamo podía garantizarse con la persona del deudor.
IICualquiera que lo deseara podía pedir reparación en nombre de una persona agraviada.
IIIEl fallo de un magistrado podía apelarse ante los tribunales populares.
Constitución de los atenienses 9, según la traducción inglesa de F. G. Kenyon; Plutarco, Solón 18.

Dio a Atenas sus leyes. Después se fue.
Las leyes de Solón se escribieron en axones, tablas de madera que giraban en sus bastidores para que pudiera leerse cada cara. Los especialistas creen que tal vez eran vigas de cuatro caras montadas sobre ejes. Se expusieron en público, y el consejo y los magistrados juraron respetarlas. Más de seis siglos después, Plutarco vio en Atenas lo que quedaba de ellas.
Entonces empezaron las preguntas. Cada día acudía gente a él para alabar una ley, atacarla o preguntar qué significaba. Aristóteles escribe que «consideraba que no le correspondía exponer las leyes en persona, sino que cada uno debía obedecerlas tal como estaban escritas».
Así que se fue. Heródoto dice que los atenienses habían jurado respetar sus leyes durante diez años, y que Solón se hizo a la mar para que no pudieran obligarlo a derogar ninguna. Fue a Egipto y a Chipre.
La paz no se sostuvo. Al quinto año, la ciudad no logró ponerse de acuerdo sobre un arconte, y en menos de una generación tuvo un tirano. Heródoto dice que el tirano dejó los cargos y las leyes como estaban; Aristóteles, que las leyes cayeron en desuso. Dos siglos después, los atenienses todavía llamaban leyes de Solón a las leyes vigentes.
Fuentes: Plutarco, Solón 25; Aristóteles, Constitución de los atenienses 7, 11, 13, 14 y 22; Heródoto 1.29, 1.30, 1.59 y 5.113, en la traducción inglesa de G. C. Macaulay (I, II); Attic Inscriptions Online, IG I³ 104.
Los diez años, y después.
Un bloque por cada año de los arcontes, de 594 a 561 a. C. Seleccione un año para leer lo que registran las fuentes.
Diseñe para el día en que se haga a un lado.
Solón se fue para que fuera la ley, y no el legislador, la que respondiera las preguntas. El instinto era acertado, y aun así no bastaba por sí solo. Aristóteles vio dónde se concentraban los problemas: en torno al arcontado, el cargo de mayor poder.
Un fundador que se hace a un lado necesita más que reglas claras: cargos que se transmitan sin lucha, una forma de resolver disputas que no dependa de una sola persona y un acuerdo con el que ambos bandos puedan convivir cuando el fundador ya no esté.
Diseñar la jurisdicción es el comienzo.
Las leyes de Solón fueron más allá de la constitución. Plutarco cuenta que vio el Ática llenarse de gente que llegaba en busca de seguridad, en una tierra que apenas alcanzaba a alimentar a quienes la cultivaban, y que los comerciantes no traen mercancías a quien nada tiene para dar a cambio.
Así que orientó la ciudad hacia los oficios. Un hijo cuyo padre no le hubiera enseñado un oficio no estaba obligado a mantenerlo en la vejez. De todos los productos de la tierra, solo el aceite de oliva podía venderse al exterior. Se ofrecía la ciudadanía a quienes se trasladaran a Atenas con toda su familia para ejercer un oficio.
En palabras de Plutarco, Solón estaba «adaptando sus leyes a la situación, más que la situación a sus leyes».
Fuentes: Plutarco, Solón 22 y 24; Museo Británico 1848,0619.9; C. E. Pratt, The SOS amphora: an update (2015).

Quién gobierna
Cómo se elige, se controla y se reemplaza a quienes gobiernan.
Qué reglas rigen
Cómo cambian, quién las cambia y con qué lentitud.
Cómo terminan las controversias
Ante qué tribunales, bajo qué ley, con qué apelación.
Qué concede el Estado anfitrión
Y qué se reserva, por escrito y por cuánto tiempo.
Una industria
Una que genere ingresos en los primeros años, no solo en los últimos.
Una cadena de suministro
Rutas hacia los compradores, y hacia lo que la ciudad no puede producir por sí misma.
Personas
Que eligen venir, encuentran trabajo y se quedan.
El consentimiento de la región
Vecinos y líderes locales que ganan cuando la ciudad gana.
La economía bajo la ley.
Cuando la UNCTAD examinó en 2019 las zonas económicas especiales del mundo, constató que por cada éxito había varias zonas que nunca atrajeron a los inversionistas que esperaban, y que algunas se convirtieron en fracasos costosos.
La carta decide quién gobierna una ciudad nueva. De qué vive se decide en otra parte: en la industria ancla, la cadena de suministro, las personas que llegan a trabajar y la política de la región que la rodea.
Solon diseña la economía junto con la carta, no después.
Fuente: UNCTAD, World Investment Report 2019, 12 de junio de 2019.

Lo que construimos con usted.
Cinco trabajos, cada uno diseñado para sobrevivir al fundador que lo encarga.
Diseño de la carta
El instrumento fundacional: quién gobierna, cómo se elige a quienes gobiernan, cómo cambian las reglas y cómo se inserta la carta en la ley del país anfitrión. Redactada con la claridad suficiente para leerse sin su autor.
Sucesión institucional
El momento en que usted se haga a un lado, planificado desde el primer borrador. Cargos que se transmiten según las reglas, mandatos y traspasos con calendario, y decisiones que no pasan por una sola persona.
Capital por etapas
Acceso a una red de socios de capital, con capital escalonado según los hitos que la jurisdicción haya cumplido efectivamente. Mercatoria asesora; no administra fondos.
Capas de protección
Cláusulas de estabilidad acordadas con el Estado anfitrión, acceso a tratados de inversión donde existan, cobertura de riesgo político y arbitraje, vigentes antes de que se levante el primer edificio.
Construcción del ecosistema
La economía bajo la ley: una industria ancla, cadenas de valor del sector primario, las primeras empresas instaladas y socios en la región que ganan cuando la ciudad gana.
Mercatoria es una firma de asesoría. No administra fondos ni ofrece valores. Cada zona opera bajo la ley de su país anfitrión.
La prueba de Solón, para cada carta en la que trabajamos
ILo bastante justa para que ambos bandos la acepten, aunque a ninguno le entusiasme.
IILo bastante clara para leerse y obedecerse sin su autor.
IIILo bastante sólida para sostenerse el día en que el fundador se haga a un lado.
Fundadores que construyen una jurisdicción: conversemos.
Cada encargo de Solon lo dirige un socio reconocido en su región, ya sea en América del Norte, en Europa o dondequiera que usted construya, con un mandato escrito. Comienza con una conversación privada y un alcance definido por escrito.
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